miércoles, 22 de febrero de 2012

VIVENCIAS DE GUERRA


VIVENCIAS DE GUERRA

Carlos
Habitualmente, recibo por gentileza de Carlos Caballero Jurado, el Boletín BLAU DIVISION  de la hermandad de la división azul de Alicante, este boletín es interesantísimo, en el se incluyen comentarios, noticias sobre la blau, sobre la hermandad y además normalmente se transcriben textos de divisionarios escritos en las trincheras. Pues bien:
En este ultimo boletín se publica un diario escrito por D. Salvador Zanon Mercado, texto inédito hasta ahora y de el me ha llamado muchísimo la atención de algunas anotaciones, que nos acercan sin duda, de forma extraordinaria al sentir de nuestros soldados voluntarios en combate. Es por ello que os los transcribo literalmente:

10      de  ABRIL (probablemente del 42)


Boletin de Alicante
Llevamos unos días de mucho trabajo en la construcción del nuevo nido, cuando ayer se precipito el deshielo y se ha inundado todo; lo viejo y lo nuevo. Fue preciso sacar todo el material, trasladarlo de lugar dos ó tres veces y trabajar fuerte. Toda la línea estaba montada sobre la nieve helada y ahora se ha desmoronado. La chavola ha quedado igualmente inutilizable. El agua y el fango lo invaden todo, incluso a nosotros mismos. <Estamos completamente al aire, sin protección y en medio de una enorme laguna; menos mal que el humor no se pierde, que tenemos gran cantidad de pinos cortados para utilizarlos en la preparación de las nuevas defensas.
Se viene hablando, desde que comenzó a venir gente de España a cubrir bajas, del relevo de la división; hasta ahora no se había pensado en ello pero parece ser que la noticia es ya oficial y eso nos inquieta un poco. Dicen que la artillería ha sido relevada ya.

16 DE ABRIL

El deshielo continúa con extraordinaria rapidez; el agua cubre todo lo que nos rodea; El sol calienta de firme y los días son notablemente largos ya. Todo ha sido rapidísimo. A este paso no se donde vamos a llegar. Nos refugiamos en una especie de palafito, y el nido, sin cubrir pero con un fuerte parapeto de maderas, lo tenemos situado en un mínimo repechote al que llegamos desde la chavola por una senda que hemos desecado con mucho trabajo y protegido con ramas secas. Uno de los que han venido a cubrir bajas y que esta con nosotros tiene mucha gracia, con un pino al hombro y con el agua hasta las rodillas venia cantando y bailando mientras chapoteaba una extraña canción que llama “el tiroliro”


20 DE ABRIL


Pretendo que estos apuntes reflejen mi estado de animo en todo momento y quiero que, sobre todo, sean sinceros; por eso no puedo por menos de anotar que mis pensamientos giran ahora alrededor del relevo, que, al parecer ya llega. Todo se vuelve soñar con la vuelta. Hemos constituido una magnifica cabaña y como la primera adelanta, se vive a gusto. Si no fuera porque se espera regresar pronto a España no se deseaia nada. Nunca creo que pueda gozar  de la primavera  tan intensamente como ahora: De un lado, el invierno duro y frió, largo, eterno, maravillosamente blanco, y la muerte, serenamente aceptada, pálida, hermosa y fría; de otro, la naturaleza joven brotando esplendida rompiendo el sudario de la nieve, y derramándose por todas partes en color y armonía, igual  que mis 21 años recién cumplidos que dan a mi alma comienzo de plenitud y unas ansias de vivir jamás sentidas con esta intensidad. La muerte en cada segundo de tiempo en una ráfaga de ametralladora, en una bomba de mortero, ó en una bala perdida, frente a la vida que se abre tremendamente hermosa, mas hermosa aun por el peligro en que esta de perderse en cualquier momento

24 DE ABRIL


No me gusta apuntar estas cosas, pero lo de esta noche ha sido tan notablemente providencial que voy a hacerlo. A las doce entre de puesto llevando de pareja a Ropero; No es necesario que vigilemos los dos; cada hora alternativamente, uno dormita medio tumbado y el otro vigila. Me correspondía empezar a mi, pero Ropero con su generosidad de siempre, viéndome salir medio dormido de la chavola, se ofreció para hacerlo el en primer lugar, con el fin de que yo reanudase mi sueño al llegar al puesto. No acepte; No he aceptado nunca ningún cambio de servicio a mi favor; he preferido en todas las ocasiones seguir mi suerte. Y esta vez….. Apenas Ropero se había echado sobre las cajas de munición y yo terminando de montar el fusil y de preparar mis bombas cuando una rompedora que no sentí venir exploto encima de nosotros, deslumbrándome. Ropero, tumbado, recibió impactos en un costado, y yo de pie quede ileso; No me lo explico; y menos al volver al parapeto ya de día, y ver poco menos que dibujada mi silueta dibujada por la metralla. Me salve porque Dios quiso una vez más.
Es tremendo lo que las trincheras; parece hecho a traición sin dar la cara; Se siente verdadera rabia. Las bajas en combate no impresionan tanto. Cuando se llevaron a Ropero y me quede solo en la maquina, no pude resistirme al deseo de disparar, de lanzar también yo hacia el frente mi mensaje de muerte, aunque fuere igualmente a traición, y así estuve haciéndolo hasta que se me encasquillo la ametralladora. Es la primera vez que he disparado así. Ahora lo siento; pero el pobre Ropero…..



Manuel Maqueda