miércoles, 14 de diciembre de 2011

EL TAMBORCILLO DEL BRUC

EL TAMBORCILLO DEL BRUCH


Estamos a cuatro de Junio de 1808, apenas hace un mes que ha estallado la rebelión en Madrid, los hechos del dos de mayo y sobre todo la brutal represion del general Murat sobre la población de Madrid, ha exacerbado el odio al frances, Cataluña se ha sublevado tambien, a pesar de carecer de tropas, salvo algunos restos de unidades que han conseguido huir de la represion.
Manda la plaza de Barcelona, la unica que tiene franceses dentro, el general Duesme al mando de 13.000 efectivos, con la arrogancia del que esta acostumbrado a rendir paises en cuestion de dias, se dispone a aplastar la rebelión en Cataluña, para ello organiza una columna movil, con infantería, una unidad de caballeria y dos piezas de artilleria, en total 3.800 hombres. Su objetivo es aplastar la resistencia en Manresa, igualada y tarragona, para después volver hacia Zaragoza a traves de lerida, expoliando las arcas de dichas localidades hasta completar la cifra de 750.000 francos con los que pagar la nomina del ejercito de lefevre en Zaragoza. La fuerza va al mando del general Schuartz.
Los patriotas españoles estan alertados y envian una comision de notables a Villafranca del penedes para pedir armas a D. Jan de tola, corregidor del corregimiento territorial.  Cosa que no consiguen por la negativa de este.
Marcho  la columna francesa despreocupada, por llevar destacada una fuerza de caballeria que no envio señal alguna de resistencia, cuenta la leyenda y como tal la debo de tratar ya que no he conseguido acreditarla de forma historica, que algun destacamento frances sufrio las primeras iras cuando llego a Martorell, dice la susodicha leyenda que el alcalde de Martorell cuando llego el destacamento toco a somaten, que como sabreis era una guardia compuesta por civiles para luchar contra el bandolerismo.y dio alli un discurso diciendo a las gentes del somaten que por no disponer de alojamientos adecuados para el destacamento frances cada habitante alojaria a un frances en su casa y para demostrar la amistad del pueblo con el ejercito frances cada uno de ellos mataria un cerdo para agasajar a la tropa que venia hacia alli, poco sospecharon los franceses que a ellos se les llamaba cerdos, al caer la noche os podeis imaginar lo que paso, por supuesto cuando aparecio el general Schuartz, en Martorell nadie sabia nada del destacamento al cual supuso el frances que continuaba en mision de destacada para proteger la columna.
Hasta aquí llega la leyenda, lo que si sabemos es que el tiempo era endiabladamente malo y esto retrasaba el avance de la columna. Lo que propicio el que en igualada y Manresa se reuniera el somaten se armara lo mejor posible, que no fue mucho, y marchara hacia los altos del bruch conocedores de que era el mejor sitio para enfrentar a los franceses. Una vez alli construyen unas endebles defensas que pretenden detener a los invasores, todo ello favorecido con un gran aguacero que demora mas aun la salida de la columna enemiga.
En total, el grupo de defensores del Bruch serían unos cuantos centenares de somatenes de Manresa e Igualada encuadrados por los cuerpos regulares de Guardias Españolas y suizos de Wimpffen al mando de los oficiales mencionados.
En aquellos años, la carretera o camino real a Lérida, Zaragoza y Madrid iba ganando la divisoria entre el río Llobregat y su afluente Noya, que pasa por Martorell, por una de las ramificaciones del Montserrat, para descender hasta Igualada y continuar hasta Cervera y Lérida. A un kilómetro del Bruch de Arriba se encuentra la bifurcación del camino hacia Manresa, que se dirige hacia la divisoria mencionada cruzando por un collado existente entre la cumbre, empinada y abrupta, y unas lomas que inmediatamente se deprimen hacia el sur en ásperas barrancadas que llevan sus aguas torrenciales al Noya por la vasta llanura que se observa al pié. Junto al collado existía un caserío denominado Casa-Masana, situado en un punto elevado de notable pendiente, atalayando la red de comunicaciones que se repartían para Igualada, Manresa, Barcelona y el monasterio de Monserrat, oculto entre los picos de la montaña.
De igual modo que en las faldas de Montserrat, el terreno se hallaba junto al camino real salpicado de arbustos que distraían la monotonía de la capa de rocas que, en general, constituye la montaña. Junto al caserío de Casa-Masana existía un pequeño bosque de pinos que ofrecía suficiente cubierta a quien se propusiera observar el territorio sin temor de ser descubierto. Esta fue la posición elegida por los somatenes de Manresa e Igualada para enfrentarse a la columna del general Schwartz.
El dia 6 Schwartz sale de Martorell con bastante lluvia,  dirigiendose a los altos del Bruch, llegando cerca del mediodía al Bruch de Arriba, avanzaba descuidado y con solo una pequeña vanguardia de caballería de cazadores napolitanos.
Al llegar a la primera revuelta del camino que conduce a Igualada, los somatenes que habían cortado el camino con troncos y habían hecho algún parapeto precario, comenzaron a disparar desde un bosque de pinos cercano. Tras caer algunos franceses corre la vanguardia a refugiarse en el grueso de la columna. Schuartz alertado del ataque forma un batallon en linea de ataque y avanza contra los atacantes, estos tras un breve tiroteo se dan a la fuga con escasas bajas.
Al llegar al collado el general Schwartz se sorprendió de la vista del terreno que tenía frente a él, una serie de colinas cubiertas de monte bajo que iba sorteando el camino y que le hizo creer la ilusión que le esperaban muchos y angostos desfiladeros por recorrer en las cuatro leguas que le separaban de Manresa. Creyendo que los atacantes de Casa-Masana debían estar encuadrados en la vanguardia de una unidad regular, pues no podía ni pensar que había ido atacado por paisanos armados, decidió dar un descanso a sus hombres y repartir el rancho antes de proseguir la marcha
. Los fugitivos que se dirigían a Manresa se encontraron un grupo de unos 100 somatenes procedentes de Sampedor, seguidos de otros 60 vecinos de Sallent, todos ellos bien armados y hábiles tiradores, que acudían a la convocatoria que se les había hecho. A su frente marchaba un tamborcillo de Sampedor llamado Isidro Llusá.
Mientras acontecen estos sucesos de los pueblos cercanos van llegando refuerzos de somatenes que van engrosando las filas de los patriotas españoles, de forma irregular se van formando partidas que van cubriendo toda la zona del bruch.
Envalentonados los patriotas comienzan a hostigar a los franceses, El batallon frances que ha ocupado la zona del primer ataque cree que la vanguardia de una gran fuerza enemiga se dispone a asaltarlo, por lo que retrocede atropelladamente hacia el grueso de la columna.,  El general Scuartz cree que lo que se le ha enfrentado es la vanguardia de un ejercito que ya esta llegando a la linea y se dispone a envestirle. Da las ordenes precisas y forma a toda la columna en cuadro para resistir la carga que ya cree inminente. Los somaten van aumentando la presion desde todas direcciones y se suma tocando a rebato el tamborilero Isidro Llusa, el sonido reververa por las montañas cercanas, dando la sensación de que son muchos los batallones enemigos que se aproximan, a esto se suman todas las campanas de los pueblos de alrededor llamando a los patriotas del somaten. Esto aumenta el temor del general frances que ya prevee un levantamiento campesino.
En el bando frances la moral decrece, el esperado ataque no se materializa, pero se da la sensación de que estan siendo copados por todos lados , los tambores regimentales no cesan de aumentar ( los regimientos estan compuestos tan solo del timbalet Isidro y algunos jóvenes mas que se suman a la tamborada).
Al final los nervios del general Schuartz le traicionan y ordena la retirada
Al principio las tropas de Schwartz se retiraron con cierto orden, perseguido de cerca por los somatenes, pero al llegar a Esparraguera encontró el camino cortado y a los lugareños atrincherados, así que tuvo que dividirse campo a través, perdió una pieza de artillería y se desordenó según caía la noche, regresando a Barcelona en la madrugada del día 7 en estado lastimoso.
Esta fue la 1ª acción del Bruch, luego hubo una segunda cuando Duhesme juntó más tropas, y lo intentó con una división entera (la de Lechi), pero otra vez se encontró con la resistencia de los valerosos somatenes y de los guardias valones y los suizos, que para esta ocasión cambiaron sus uniformes por trajes de payés con barretina y todo y además habían recibido algún viejo cañón, que junto con el capturado a Schwartz en la anterior ocasión colocaron muy bien cerrando el paso a las columnas francesas.
Duhesme también se echó atrás esta segunda ocasión .Luego se irían los franceses hasta la frontera y llegaría Napoleón en persona con su vieja guardia y 150.000 hombres más y cambiarían las tornas, pero la moral de resistirse ya no decayó en España ni en Cataluña hasta el fin de la guerra
De esta forma entre campanas y tamborcillos algunos paisanos apenas apoyados por algunas fuerzas regulares, consiguieron rechazar a la columna francesa pasando de esta manera a engrosar la leyenda española.


Autor Manuel Maqueda Lorenzo