jueves, 12 de abril de 2012

TENIENTE PRIMERO ROBERTO ESTÉVEZ

TENIENTE PRIMERO ROBERTO ESTÉVEZ

Como sabéis este blog, trata principalmente de Épica española, sin embargo no me resisto a la tentación de tratar a los Hispanoamericanos como españoles, a fin de cuentas durante varios siglos lo fueron y tan solo un ciego es incapaz de ver el parecido en las formas de ser, que aun conservamos. Por ello traigo hoy a estas paginas un episodio de un hispano, que participo en la campaña de las islas Malvinas dando muestras de su bravura, en una lucha mas que justificada lucha contra “la pérfida”
La guerra de las Malvinas, fue una guerra justa contra el colonialismo ingles, colonialismo inspirado mayoritariamente en la piratería y el oportunismo comercial.
Los ingleses nunca se preocuparon de los pueblos sometidos y siempre los consideraron ciudadanos de segunda clase indignos de mezclarse con su “sangre blanca”, por el contrario España jamás tuvo colonias ya que todas sus posesiones eran consideradas provincias españolas, con los mismos derechos y obligaciones que la metrópoli española.
En España se vivieron aquellos combates como propios por parte de los buenos españoles y además quiero aprovechar esta entrada en el blog para contar como aquella lucha estuvo a punto de convertirse también en española.
En aquellos años militaba yo, en la primera línea de FE-JONS y desde alli se tomo la iniciativa de formar una compañía de voluntarios para uniese a la lucha junto a los hermanos argentinos. Los parecidos eran tantos con el Gibraltar español que no costo rebasar el numero de voluntarios que se solicitaban, de esta forma quedamos en espera de instrucciones por parte del mando, los 150 voluntarios de la primera línea.
En aquella jugada, según se nos contó, intervendría hasta la embajada chilena, fíjense, esto a pesar de que en aquel entonces argentinos y chilenos andaban a la greña por disputas territoriales. Como les decía, la idea era ser transportados de forma discreta a Argentina, recibir algo de instrucción militar y finalmente, ser transportados a las islas como contingente voluntario, para combatir al enemigo común.
Desgraciadamente el bloqueo ingles a la navegación por aguas argentinas, hizo que esta operación fuera inviable, ya que se estimo que para cuando la fuerza estuviera entrenada seria imposible transportarla hasta las islas.
Bueno. Una vez contado esto, vuelvo al tema de la entrada de hoy.
En la guerra que se celebro durante aquella campaña, los argentinos dieron sobradas muestras de valor. Las acciones de la aviación argentina fueron impecables, mostrando los pilotos un valor fuera de toda duda.
Pero lo que menos se conoce fue la valentía que mostraron también las fuerzas de tierra argentinas, cuyo esfuerzo tan solo se vio truncado por la falta de suministros bélicos, debido, mas a la corrupción de las cúpulas militares que al propio bloqueo ingles.
Hoy quiero rendir tributo al teniente primero Roberto Estévez, del que tenemos noticias gracias a una carta que envió a su familia, pocos días antes de su gloriosa muerte al mando de sus soldados.
Dice asi:
CARTA DEL TENIENTE PRIMERO ROBERTO ESTÉVEZ, HÉROE DE LAS MALVINAS

“Querido papá:
“Cuando recibas esta carta, yo estaré rindiendo cuentas de mis acciones a Dios Nuestro Señor. El, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en el cumplimiento de mi misión. Pero, ¡fijate vos qué misión! ¿No es cierto? Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas, todos destinados a recuperar las islas Malvinas y restaurar en ellas Nuestra Soberanía? Dios, que es un Padre generoso, ha querido que éste, su hijo, totalmente carente de méritos, viva esta experiencia única y deje su vida en ofrenda a nuestra Patria.
“Lo único que a todos quiero pedirles es: que restauren una sincera unidad en la familia bajo la Cruz de Cristo. Que me recuerden con alegría y no que mi evocación sea la apertura a la tristeza. Y, muy importante, que recen por mí.
“Papá, hay cosas que en un día cualquiera no se dicen entre hombres, pero que hoy debo decírtelas: gracias por tenerte como modelo de bien nacido, gracias por creer en el honor, gracias por tener tu apellido, gracias por ser católico, argentino e hijo de sangre española, gracias por ser soldado, gracias a Dios por ser como soy, y que es el fruto de ese hogar donde vos sos el pilar.
“Hasta el reencuentro, si Dios lo permite. Un fuerte abrazo. Dios y Patria o Muerte. Roberto.”
Que esta admirable despedida sirva para mantener vivo y alto el espíritu malvinero.
¡Viva la Patria!
Notas catapúlticas
1) La carta fue escrita el 27 de marzo de 1982.
2) El Teniente Primero Roberto Estévez pertenecía al Regimiento 25 de Infantería, al mando del entonces Teniente Coronel Mohamed Alí Seineldín. Murió en combate el 28 de Mayo, protegiendo a un soldado, aunque ya estaba gravemente herido.

A continuacion os transcribo los combates en los que cayo heroicamente el teniente Estevez, segun una web Argentina :


  DARWIN- GOOSE  GREEN, soporta la presión del enemigo sobre la compañía A, del regimiento 12 de Infantería. Seineldin destaca la ultima reserva de la cual dispone, para tratar de ayudar a recomponer a toda costa, la primera línea. 
          Parte el Teniente ESTÉVEZ con su sección de tiradores especiales. Apenas un abrazo los despide, tratándose de Estévez no hacen falta mas detalles.
         Una rápida arenga de Estévez y la mejor palabra que puede pronunciar un jefe en combate: "SEGUIRME" y esos jóvenes soldados con dos meses de preparación serán interpretados por el enemigo como una  "Unidad de Fuerzas especiales"
        Y la voz de Estévez reglando el fuego de artillería: "Sobre el lugar, deriva 20 grados, alza 400 metros ¡FUEGO!" y la batalla se torna feroz, y se logra bloquear el avance ingles y aliviar en parte la presión.
        Pero el heroísmo tiene su costo, primero un proyectil en una pierna, después en un hombro, pero Estévez sigue. El tercer disparo fue en la cara, y Estévez muere como un héroe y yo lo lloro mientras escribo.
       Y entonces, el cabo CASTRO dirige la artillería, y el enemigo no puede con ellos, hasta que una ráfaga de proyectiles trazantes coloca al cabo Castro en el cuadro de honor de la historia.
     ¿Y ahora, el enemigo avanza? ¡NO! se oye otra voz:
-"Camaradas, me hago cargo del mando de la sección, nadie se mueve de su puesto, economicen la munición, apunten bien a los blancos que aparezcan".
        El Soldado Fabricio CARRASCUL, acompañando el ejemplo heroico de sus jefes que yacen inermes imparte con firmeza su primera orden.
         Y los ingleses se detienen y CARRASCUL grita "Viva La Patria" y en ese momento, un preciso disparo, quizás del mismo tirador que elimino a sus jefes, le quito la vida.
         HÉROES, los oficiales, los sub. oficiales y los soldados.
         Estos son los hombres que se formaron bajo las ordenes del Teniente Coronel Seineldin, quienes mas tarde, sin jefes, agotadas las municiones y transportando sus muertos y
 sus heridos, se retiran hacia sus posiciones iniciales con la profunda convicción de haber cumplido su misión en defensa de la patria.  Y por supuesto no son los únicos.


 


Manuel Maqueda