miércoles, 1 de febrero de 2012

LA HISTORIA INVENTADA

LA HISTORIA INVENTADA

Nuestros diputados, diputadas. No pierden ocasión de hacer el ridículo ante la historia, ni ante el pueblo que dicen representar. A mi ya no me sorprende casi nada pero esto realmente clama al cielo.

 Miren vds. Entre fosas que no son, las que se inventan, las que encuentran pero resulta que son de combatientes, ó cuando corresponden a represaliados por la republica, no crean, que también se han dado un montón de casos. Nos vamos acostumbrando, a ver como algunos vividores se buscan la subvención, que generosamente les dan los políticos, con nuestro dinero.

Pero algunos rizan el rizo, haciendo gala de una cara dura y un desprecio a las victimas reales, que consiguen sorprenderme.

El caso que les voy a contar es clarificador de la poca seriedad de nuestros políticos y de sus supuestas causas nobles. Se trata de la noticia publicada en el diario digital el mundo, en estos días atrás.

Versa sobre el descubrimiento de un falsificador, eso si, con chapa republicana incluida, de la historia, elevado a los altares de la democracia, como victima de un crimen que jamás se cometió con el. Este individuo fue llevado al parlamento español, donde los memócratas de rigor le ensalzaron, por su historia, políticamente correcta. Una historia inventada, sobre su calvario en “manos de los nazis”. Yo no quiero ni pensar si se hubiera tratado del caso contrario, de seguro que hubiéramos tenido noticia hasta en la sopa, como el caso aunque sea una falsedad de muy mal gusto, es de un republicano, pues que mas da, pelillos a la mar, algunos hasta le ríen el chiste.

Vean y juzguen vds. Mismos la noticia.

Enric Marco dice ahora: "Soy un embustero, pero no un falsario"

El viejo republicano español que se inventó ser víctima de los nazis

Al escuchar su testimonio inventado sobre los campos de concentración, la ministra Chacón se puso a llorar

El diario El País ha ido hasta Sant Cugat del Vallès (Barcelona), donde reside Enric Marco Batlle, expresidente de la asociación de deportados en los campos de concentración nazi Amical de Mauthausen y ex secretario general de la CNT.
Y allí, en una mesa de café, ha escuchado con detenimiento a este hombre de 90 años, pequeño, de bigotillo teñido, que luce un alfiler con la insignia republicana en la solapa y que durante muchos años se hizo pasar por el preso número 6.448 del campo de concertación de Flossenbürg.
Descubrió su mentira el historiador Benito Bermejo, residente en Viena, y sobre eso escribió Mario Vargas Llosa una columna titulada: "Espantoso y genial".
El falsario Enric Marco, que como el presidente de la Amical de Mauthausen subió el 27 de enero de 2005 a la tribuna del Congreso de los Diputados para hablar en nombre de los 10.000 republicanos españoles deportados por el Tercer Reich, estuvo en la Alemania nazi, pero como integrante del contingente de trabajadores voluntarios que Franco envió a Hitler.
El reportaje de El País es espléndido y prueba algo terrible: el discurso del embustero construido sobre el artificio de anécdotas prestadas o inventadas tenía más éxito que la versión auténtica de los hechos; que la mentira bien adobada resultaba más efectiva que la verdad desnuda.
La tesis probada de Enric Marco -de quien escribió una semblanza devastadora Gregorio Morán en La Vanguardia- es que la historia bien contada por un farsante resulta más atractiva que la del protagonista o testigo directo.
Ya saben, si desean vivir del cuento sin dar un palo al agua, no tienen mas que inventarse algo para prosperar en esta sociedad de memos, eso si, asegúrense de que la historia sea políticamente correcta y acorde a lo que nuestros dirigentes memócratas quieren oír.

Manuel Maqueda