viernes, 20 de enero de 2012

LA GESTA DEL PESQUERO NABARRA

LA GESTA DEL PESQUERO NABARRA

Pesquero artillado Nabarra
No es este blog, un sitio reservado al odio partidista ó guerra civilista. En este blog cantamos al valor y al honor venga de donde venga, sin importarnos ni poco ni mucho la filiación política de los españoles que a lo largo de la historia, han realizado actos heroicos.
Debieran de aprender otros que se dedican a ver la paja en el ojo ajeno cuando ellos tienen una enorme viga en el propio.

La historia de hoy la contó el magnifico escritor que es Pérez Reverte en su blog y como creo que este escritor es digno de crédito, y además las acciones heroicas dentro del bando republicano son escasas, ó cuando menos difíciles de localizar, es por lo que gustosamente la traigo a mi sección de épica española, que a fin de cuentas los republicanos también eran españoles.

Se desarrolla la acción en las aguas del cabo machi chaco, el 5 de marzo del 37 y es la historia  de un David contra Goliat. Se trata del pesquero artillado Nabarra contra el crucero Canarias, de la flota Nacional.
Para los profanos de la marina, es decir casi todos. Decirles que este tipo de navíos en realidad son barcos civiles, ligeramente transformados, ó mejor dicho habilitados para llevar algún tipo de artillería, que los capacita para actuar en corso, frente a buques mercantes ó dar cierta protección a otros buques civiles ante ataques navales protagonizados por unidades menores, pero en ningún caso para enfrentarse a unidades de línea de la armada contraria, como es el caso que nos ocupa.

Tiene el Nabarra la misión de dar escolta al Galdanes, con 173 pasajeros a bordo y tres toneladas de monedas, cuenta para la misión con la ayuda de otros dos pesqueros armados ó bous. El Guipúzcoa y el Vizcaya de la marina auxiliar vasca. Mal empieza la travesía ya que debido al mal tiempo el Guipúzcoa y el Vizcaya se pierden en la travesía quedando rezagados del convoy. Al amanecer del día 5 de marzo del 37, las primeras luces hacen vislumbrar la silueta del crucero Canarias, terror del cantábrico. Es tarde para huir y se inicia la acción en la que lógicamente los bous vascos llevan la peor parte. Rápidamente el Vizcaya y el Guipúzcoa son alcanzados por lo que se dan a la fuga antes de ser hundidos junto con el Galdanes y su preciada carga. Y es en ese momento donde surge la heroicidad de los hombres del mar. El Nabarra, aprovechando la fuerte marejada y lejos de amilanarse ante el fuego del crucero, fuerza las maquinas para acercarse a él  y tener alguna posibilidad de dañarlo, con su artillería de 101 mm. Este acoso al gigante dará oportunidad al convoy que escolta para huir de un apresamiento seguro.
 Maniobra el Nabarra a lo largo de una hora contra el crucero, que emplea su artillería menor para rechazar el ataque.
 A pesar de la marejada y de las maniobras constantes que realiza el pesquero, al mando del capitán Enrique Moreno Plaza, el pesquero va encajando impactos de artillería, hasta que al final comienza a hundirse, no sin que antes de que  el cocinero del pesquero, quiera presentar batalla incluso con un cuchillo de cocina mientras se hunde.
Tal fue el impacto que causo en la tripulación del canarias el heroico comportamiento del Nabarra. Que una vez recogidos los 19 náufragos .El propio Capitán del Canarias y sus oficiales intervinieron ante el mismísimo Franco, para que fueran liberados los supervivientes en reconocimiento a su valor, Franco acabó concediendo el indulto y la liberación inmediata de todos ellos. «Sáquelos de la cárcel -fueron sus palabras exactas-. Y luego invítelos a comer chipirones. Pero pague usted de su bolsillo». Como nos cuenta Reverte.
Incluso acabada la guerra siguió esta hermandad del mar viva entre los participantes del combate. Siendo estos marinos republicanos siempre amparados por la oficialidad del Canarias.


Manuel Maqueda