martes, 31 de enero de 2012

LA BATALLA DEL JARAMA






LA BATALLA DEL JARAMA


De nuevo salimos al campo a rodar tramos de la serie documental que estamos grabando para tele Madrid.
Esta vez tocaba la batalla del Jarama y allí nos fuimos en busca de la historia.
A pesar de que era enero nos hizo un día maravilloso que la verdad es que poco recordaba la batalla original en la que hizo mucho frió. Rodamos en los mismos olivares, testigos mudos de la batalla, búnkeres y puentes también de la batalla. Como ya viene siendo habitual me mataron unas cuantas veces, esta vez incluso degollado por un moro.
Las fotos que os traigo no son de mucha calidad ya que se tomaron con un móvil y lógicamente lo mejor de las acciones no sale porque estoy actuando, y el dire lógicamente dice que no había móviles en el frente y no se pueden usar. Pero si os darán una idea del pedazo de documental que estamos haciendo. Si de esta no acabo en Holiwod es que no hay justicia en el mundo.
Bueno aquí van las fotos.

Dos republicanos anarcosindicalistasposan para la camara somos mi amigo Gustavo y yo


grupo de republicanos del ejercito regular


Preparando el material
Los moritos ya uniformados van a por el armamento

Poco a poco, los actores van reuniendose despues de pasar por vestuario, es de agradecer la colaboracion de grupos de reconstruccion historica que aportan gran cantidad de vestuario,original de la epoca.
En la trinchera nacional, recibiendo instrucciones del director del proyecto Doctor Togores
Tomando contacto con la trinchera que hay que asaltar, esta escena corresponde al Pingarron que cambio de manos hata tres veces en un dia.
Al fondo tomando fotos aparece el otro director de la serie el Doctor Alfonso Bullon
Un camara , haciendo tomas en primer plano.
El publico,tambien se divierte y toma fotos.

El capitan Gomez Zamalloa defiende El Pingarron, siendo herido en varias ocasiones, negandose a dejar el mando

Otro momento del asalto al Pingarron


Las brigadas internacionales contraatacan
Reten falangista barrido en Brunete ( A veces se aprovecha la concentracion de actores para filmar tomas de otros documentales)
Manuel Maqueda

lunes, 30 de enero de 2012

LA GUARDIA CIVIL EN LA DIVISION AZUL

LA GUARDIA CIVIL EN LA DIVISION AZUL


Como sabemos la División Azul fue conformada por voluntarios, pero esto no significo que pudiera ir todo el mundo, ni que no se seleccionara el personal profesional necesario entre estos voluntarios, e incluso en algún caso se enviara a especialistas militares, debido a la necesidad de cubrir algunos puestos específicos.

Al formarse la división, una de las necesidades tácticas especificas fue la de dotarla de profesionales de policía, recordemos que una de las misiones de la división era la de mostrar una imagen de fortaleza y buena organización, frente a posibles ideas agresivas contra España.
Esta labor recayó sobre el instituto armado de la guardia civil, como no podía ser de otra manera, esto es habitual en el ejército español, donde es este instituto armado el que asume las funciones de policía militar en caso de guerra.
La novedad esta vez era que la guardia civil participante, quedaría integrada en el ejército Alemán de la misma forma que el resto de la división.
Cuando llego la orden desde el ministerio del ejercito, de formar un cuerpo de policía para la División que se estaba formando. El director general de la guardia civil, el general D. Eliseo Álvarez Arenas contesto“ En esta Dirección General y fuerzas dependientes de la misma, son voluntarios para servicios tan honrosos, desde el Director General, Jefes y oficiales de las armas y cuerpos de ejercito y de la Guardia Civil, hasta el Guardia 2º mas moderno, rogando a VE. Tenga a bien comunicar con la urgencia posible las Unidades que deba organizar el Cuerpo de la Guardia Civil para prestar sus  servicios peculiares en la Gran Unidad Expedicionaria del Ejercito que se organice”Como en el resto de la División, este cuerpo esta cuajado de anécdotas, debido principalmente a la diferente ideosincracia de los españoles con respecto a los alemanes.
Uno que se me viene a la memoria es bastante gracioso.
Recibió el cuartel general de la división un aviso de una Feldgendarmerie alemana el aviso de que en un tren de voluntarios españoles con destino al frente, habían retenido a un polizón, que era un torero y lo tenían retenido en la estación. Inmediatamente partió un vehiculo para comprobar la identidad de tan extraño personaje. Cual no fueron las risas al comprobar que el “polizón torero” no era si no un guardia civil, que a pesar de haber recibido el preceptivo uniforme Alemán seguía llevando puesto el tricornio.
Fueron los servicios de la guardia Civil los normales de la policía militar, vigilancia de comunicaciones, orientación de unidades perdidas, lucha anti partisana, escolta de convoys ferroviarios, acompañamiento de unidades de marcha y relevo, y policía interior de información.
También  debido a la enorme distancia entre el frente ruso y la Patria, se organizaron destacamentos en el trayecto desde España, allí donde recalaban las unidades divisionarios de relevo, hospitales y repatriación.
Pero además a veces llego a combatir también en el frente como en el caso de possad, donde todo el personal del cuartel general, desde los músicos, panaderos y Guardia Civil combatieron en primera línea con un comportamiento ejemplar durante diez días, por falta de refuerzos.
En  total pasaron por las filas de la División azul un total de 5 capitanes, 16 tenientes y 320 suboficiales y Guardias Civiles.



Guardias Civiles a su llegada a España


 Manuel Maqueda

domingo, 29 de enero de 2012

LAS NAVAS DE TOLOSA


EL PALENQUE ES NUESTRO
Las navas de tolosa

El último acto heroico de la tropa hispana en esta batalla es el asalto al Palenque, es decir, la tienda de Miramamolín, jefe militar y religioso de la tropa almohade, rodeado materialmente por un foso de cadenas unidas a las extremidades de esclavos negros armados (seguro que muchos recordáis el famoso cuadro del Rey Sancho de Navarra saltando por encima de las cadenas).
El asalto al palenque era algo peliagudo. La única forma de penetrar tamaña barrera era adelantar a un selecto grupo de infantería que abriera una brecha durante el tiempo suficiente como para que la caballería penetrase en el recinto.
Comienza el ataque de la infantería. El cansancio acumulado y las heridas no cuentan en aquellos aguerridos soldados hispanos: saben lo que le espera a sus gentes, a su patria y a su fe si esos fanáticos almohades no son derrotados, y por ello, presintiendo la cercana victoria, aprietan los dientes y el pelotón designado avanza con valor hacia el palenque. Saben que es una misión casi suicida, pero han jurado ante el Obispo de Toledo y ante su Rey no regresar derrotados: ¡EL PALENQUE SERÁ ABIERTO O MORIRÁN! El choque es bestial, durante unos segundos los angustiados camaradas de la reserva no aciertan a saber lo que pasa, ante la nube de polvo levantada. Transcurrido un breve tiempo muchos creen ver un espejismo: ¡ese pequeño pelotón de escogidos, esa minúscula representación de infantes españoles, ha logrado abrir la brecha deseada! Los gritos de ánimo, sin embargo se ahogan con espanto; los arqueros almohades empiezan a exigir su cuenta de esos indefensos hombres. Uno detrás de otro, esos bravos guerreros caen impunemente ante los certeros dardos almohades.
Y es en este momento cuando el valor hispano brilla de esa forma que alumbrará al mundo, cuando la conciencia de que es España y la Cristiandad lo que se juega, el derecho de sus hijos y nietos a seguir llamando ESPAÑA a esa bella tierra que pisan, es en este momento cuando la tropa de reserva se lanza a la carrera a sustituir a sus difuntos camaradas, todo por mantener la brecha abierta. ¡no, la sangre de mis hermanos de armas no será inútil, TODOS A MANTENER LA BRECHA! ¡SANTIAGO Y CIERRA ESPAÑA!
El último de los infantes supervivientes del grupo de asalto inicial, con tres flechas insertas en su pecho, emplea sus últimas fuerzas en mantener abiertas las cadenas, en sus últimos estertores ve, con una sonrisa en su boca, como otras manos españoles se juntan a las suyas a sujetar esas cadenas. Muere sabiendo que su sacrificio ha servido para que los demás camaradas no dudasen.
 Las flechas almohades no paran de caer cual lluvia maldita. El infante que llega a la carrera a sujetar la brecha cae en pocos segundos; pero a poco es sustituido por dos o tres españoles, que vienen a toda carrera, a sabiendas que la apertura de esa brecha es... ESPAÑA. Podemos imaginar los gritos de esos bravos a los agonizantes que les precedieron: ¡no temas, compañero, yo sujeto esta cadena, y otros vienen detrás mía, ve con DIos!
 Un heraldo castellano, apenas un niño de diez años, galopa briosamente hacia la reserva de caballería, y sin apenas fuerzas, cae de caballo y grita a los oficiales de caballería: ¡el palenque... está abierto... acudid por Dios, muchos españoles están muriendo.. ACUDID!
 Los caballeros se miran entre sí, de repente toman nota de que muchos de esos desgraciados infantes lo han dado todo por esa brecha: agarran sus monturas, levantan sus espadas, y esperan con impaciencia la señal del Rey. este no tarda en llegar, con el refuerzo de caballeros navarros: ¡tomad el palenque, otros nos han abierto el camino, entrad y acabad la labor, y luego perseguirles, hasta que vuestras fuerzas se agoten que no quede ni un invasor que pueda amenazar nuestra España! ¡SANTIAGO Y A POR ELLOS!
El rey Sancho salta las cadenas
Los infantes que se amontonan en la brecha del palenque oyen venir en la lejania el tronar de la caballería aproximándose; junto a los montones apilados de camaradas muertos por las flechas, se animan mutuamente: ¡animo, señores, ánimo, que viene el Rey y sus caballeros! Los segundos pasan, se hacen eternos, máxime cuando las flechas siguen penetrando en sus carnes, algunos con heridas que saben mortales. ES entonces cuando, oyen un sonido cotidiano y vulgar, pero que a ellos les evoca algo divino, son los primeros caballos que pasan a su lado, algunos hasta les pisotean: ¡la caballería esta dentro, EL PALENQUE ES NUESTRO!





Manuel Maqueda


sábado, 28 de enero de 2012

EL TREN DE JAEN

ElTren de Jaén

Durante 37 años, los memocratas de izquierda, han estado lavando el cerebro al pueblo español con pretendidos crímenes del Franquismo. Es curioso que lo hagan de forma genérica, sin aportar datos y cuando lo hacen omiten deliberadamente que los supuestos asesinatos, no fueron tales ya que todos ellos fueron actos de justicia, ya que se hacían en cumplimiento de sentencias de muerte. Sentencias que correspondían al código de justicia vigente en aquel entonces, código que era EL MISMO que el republicano. Ya que hasta muy posteriormente no fue modificado y dulcificado.
A fecha de hoy no se ha realizado ningún juicio serio contra esos supuestos crímenes, salvando el intento torticero del circense juez Garzon, con el resultado que ya sabemos todos. Esto como comprenderán no ha sido por falta de ganas de nuestra rencorosa izquierda. Ha sido porque en realidad no hay nada que juzgar.
Por el contrario en época de Franco si se juzgo a los criminales, si, a estos supuestos defensores de la libertad. Que no eran si no hienas sanguinarias sin el menor sentido de justicia.
Veamos una de las páginas negras de estos Asesinos (menos mal que desde el principio de la guerra fueron perdiendo terreno, porque si no, menuda carnicería hubieran hecho)
Durante el verano de 1936, se produjo el primer fusilamiento en masa.

(Copia literal del Libro: "La Dominación Roja en España. Causa General". Páginas 177-178)

Venían de Jaén unos trescientos detenidos, prensados en el tren. Cerca ya de Madrid, en Villaverde, se apoderaron de ellos los milicianos del pueblo, a pesar de los cuarenta guardias civiles encargados de su custodia, y comienzan allí mismo el fusilamiento más feroz e inhumano en grupos de veinticinco, sin indagar sus personas ni delitos. Hay tristes escenas de padres, que presencian la muerte de sus hijos y viceversa. El Obispo de Jaén, Excmo. E Ilustrísimo Sr. Don Manuel Basulto, cae de rodillas exclamando:
Perdona, Señor, mis pecados y perdona también a mis asesinos:
---Esto es una infamia, exclama su hermana Teresa, yo soy una pobre mujer.
---No te apures, se le contesta, a ti te matará una mujer
Y acto seguido, se adelanta una desgreñada miliciana llamada Josefa Coso "La Pecosa, que la sacrifica allí mismo a sangre fría. Cuando faltaban unos cuarenta, se adelanta del grupo Leocadio, joven de 19 años, y, encarándose con el jefe de milicias, le dice que él responde con su vida de todos los del grupo remanente. Y ¡oh prodigio! El feroz mandamás suspende las ejecuciones amenazándole:

---¡Ay de ti, si me engañas! Llevad a éstos a Vallecas y que demuestren su inocencia.
Hasta aquí el relato de lo sucedido por el testigo. Pero la historia completa según los documentos es la siguiente:
El Excmo. E Ilmo. Sr. Obispo de Jaén, Don Manuel Basulto Jiménez, fue traído de aquella ciudad para ser asesinado en el lugar conocido con el nombre de "Pozo del Tío Raimundo", próximo al Cerro de Santa Catalina, del término de Vallecas (Madrid), en unión de su hermana y del Deán y Vicario General de aquella Diócesis, Don Félix Pérez Portela. Las expresadas víctimas, juntamente con unos doscientos detenidos de aquella provincia, bajo pretexto de ser trasladados a la Prisión de Alcalá de Henares, fueron conducidos a un tren especial que sobre las once de la noche del día 11 de agosto de 1936 salió de Jaén custodiado por fuerza armada, siendo el trayecto constantemente vejados por las turbas que esperaban en las estaciones de paso y que los insultaban y apedreaban, llegando el convoy a Villaverde (Madrid), donde fue detenido por los marxistas, que con gran insistencia pedían les fueran entregados los presos para asesinarlos. El Jefe de la fuerza que venía custodiando a los detenidos habló entonces por teléfono con el Ministro de la Gobernación rojo, y el resultado de la conferencia fue retirar las fuerzas mencionadas, dejando en poder de la chusma a los ocupantes del tren, que fue desviado de su trayectoria a Madrid y llevado a una vía o ramal de circunvalación hasta las inmediaciones del lugar ya mencionado del "Pozo del Tío Raimundo”. Rápidamente empezaron los criminales a hacer bajar del tren tandas de presos, que eran colocados junto a un terraplén y frente a tres ametralladoras, siendo asesinados el Excelentísimo e Ilmo. Sr. Obispo y el Vicario General Don Félix Pérez Portela. La hermana del Sr. Obispo, que era la única persona del sexo femenino de la expedición, llamada doña Teresa Basulto Jiménez, fue asesinada individualmente por una miliciana que se brindó a realizarlo, llamada Josefa Coso "La Pecosa", que disparó su pistola sobre la mencionada señora, ocasionándola la muerte; continuando la matanza a mansalva del resto de los detenidos, siendo presenciado este espectáculo por unas dos mil personas, que hacían ostensible su alegría con enorme vocerío. Estos asesinatos, que comenzaron en las primeras horas de la mañana del 12 de agosto de 1936, fueron seguidos del despojo de los cadáveres de las víctimas, efectuado por la multitud y por las milicias, que se apoderaron de cuantos objetos tuvieran algo de valor, cometiendo actos de profanación y escarnio y llevando parte del producto de la rapiña al local del Comité de Sangre de Vallecas, cuyos dirigentes fueron, con otros, los máximos responsables del crimen relatado
 (Copia literal del Libro: La causa General. Páginas 177-178)

Manuel Maqueda



viernes, 27 de enero de 2012

¿COMO VEIAN LOS RUSOS A LA DIVISION AZUL?

¿COMO VEIAN LOS RUSOS A LA DIVISION AZUL?


voluntarios de juerga
Aunque los memohistoriadores se empeñan con saña en echar mierda sobre la división azul, la historia es tozuda. Nos demuestra una y otra vez la realidad de lo que ocurrió mientras la división estuvo en tierras rusas.
Todo ello, a pesar de la férrea censura que el amigo de los socialistas, Stalin, impuso durante su trágico mandato.
Al principio no teníamos más conocimiento del asunto, que el que nos habían relatado los propios divisionarios y de la investigación en archivos militares de la enorme cantidad de quejas que promovieron los alemanes, contra los españoles por confraternizar con los rusos y lo que era mas grave para ellos, confraternizar con los judíos.
Hoy día con la caída del muro y del comunismo, ya nos es posible acceder a más testimonios desde “el otro lado de la trinchera”, datos que no hacen sino corroborar lo que ya sabíamos.
De manos de Carlos Caballero Jurado, extraigo el testimonio de una rusa que trabajo para los españoles en el frente ruso. Aviso ya desde un principio que esta rusa es anticomunista. Esta no es otra que Lidia Osipova, encargada(a sueldo) de la lavandería de Pavlovsk, en la zona española de sus memorias extraigo algunos pasajes.
8 de agosto
mujeres rusas 1942
Dicen que los españoles ya han llegado… Ayer sólo he conocido al traductor de los españoles, un tal Aleksandr Aleksandrovich Trikdan, emigrante ruso; éste es el segundo “guardia blanco” que vemos…
25 de agosto.
He conocido a otro de los traductores de los españoles, un tal Dotski, un emigrado blanco completamente típico: chófer en París, después mercenario en el ejercito español. Luchaba, es verdad, contra el ejercito rojo, pero probablemente por pura casualidad. Franco pagaba más. Vulgar arribista… mediante el soborno a Dotsky… me preparo para dirigir la lavandería española. Los españoles son más buenos, humanos y justos.
Los españoles han destruido todo lo que nos imaginábamos de ellos como un pueblo orgulloso, hermoso, generoso, etc. Ninguno de operas. Pequeños, inquietos como los monos, sucios y ladronzuelos como gitanos. Pero son muy bondadosos. Todas las bellezas alemanas rápidamente pasaron de los alemanes a los españoles, y los españoles también manifiestan una gran ternura y afición por las muchachas rusas. Entre ellos y los alemanes existe odio que además ahora crece a causa de la rivalidad por las mujeres.
Alferez Aguilar
Los españoles reciben dos raciones: una del ejercito alemán y otra de su gobierno y reparten las sobras entre la población. La población ha valorado inmediatamente la generosidad española y rápidamente se encariñó con los españoles como nunca pudo haberse encariñado con los alemanes, especialmente los niños. Si va en un carro un alemán, nunca veréis en él a los niños; si va un español, a él no se le ve detrás de los niños. Todos estos “José” y “Pepe” van por la calle a cuestas con los niños…
8 de enero.
 (Sobre el escándalo entre españoles y alemanes por el azotamiento de una muchacha por los alemanes que terminó con que) los españoles… empezaron a golpear a todos los alemanes que cayeron en sus manos por el camino. La pelea fue auténtica. Como siempre en el loco mundo actual la caballerosidad la han manifestado no los oficiales… sino los simples soldados. Parece que ahora en todo el mundo el pueblo es mejor que sus gobernantes y sus “elites”. Los alemanes hacen todo lo que pueden por apartar a la gente de sí. ¡Idiotas! Qué desgracia para el pueblo ruso que le haya tocado esperar ayuda de los alemanes y no de los pueblos verdaderamente democráticos. Estos pueblos democráticos ayudan intensivamente a los bolcheviques, traicionan al pueblo ruso para su burla y destrucción. ¿De veras no comprenden, qué nudo preparan a su propia cabeza?… Se dice que sólo entienden su propio beneficio. A cada koljoziano le está claro que sería más beneficioso dejar a los alemanes que derroten a los bolcheviques, y después junto con Rusia derrotar a los alemanes.
8 de febrero.
familia rusa 1942
(Después de varios dias de combates por Krasny BorN. L.) El combate terminó. …Los españoles y toda la población lucharon con rifles y revólveres. Los rojos no “liberaron” a nadie y no tomaron prisioneros. Conducían los tanques a las casas y batían las casas y sótanos donde se escondían los rusos. Los españoles se mantenían por encima de cualquier elogio; a los rojos los pararon. Las pérdidas de los españoles fueron de hasta el 50%, pero ellos continuaron la lucha. Incluso los alemanes los admiran… La población ha cambiado el nombre de el Bosque Rojo (Krasny Bor) por el “Bosque de la Carne”. El asunto es muy pequeño y no tiene ningún significado en el curso general de la guerra, pero a nosotros lo mismo nos da morir en un “asunto grande” o cuando “no hay novedad en el frente”; y especialmente nos da igual caer en manos de los rojos durante el combate o sin él. Tuvimos cierto alivio y así vamos viviendo.
Como vemos Lidia tiene su peculiar vision del mundo, pero deja muy claras señales de lo que ocurrio alli y de cómo se comporto la tropa española.

 Manuel Maqueda

jueves, 26 de enero de 2012

JULIAN FORTEA Y SELVI

UN SUPER HÉROE ESPAÑOL

En estos días atrás en el prestigioso foro memoriablau, he leído una historia que no conocía, y debido al valor que encierra esta historia, la verdad es que me he pillado un enorme cabreo con mis profesores de historia del bachillerato.
La historia es impresionante, probablemente de las mas heroicas de las que yo haya tenido conocimiento y lo es sobre todo por las circunstancias y el entorno en las que se desarrollo.
 Como ya habréis supuesto el protagonista es un español, concretamente un exguardia civil, pero que como veremos, siguió portando los mejores valores del cuerpo a lo largo de su vida.
Es una historia que si no hubiese sido corroborada por sus propios enemigos, no nos la podríamos creer, ni que decir tiene que en su día le valió a nuestro personaje la laureada de San Fernando, y ni que decir tiene que a mi después de leerla se me queda corta la condecoración.
Bueno no os enredo mas y doy paso al narrador de la historia.

 El artículo se titula "Los héroes, esos desconocidos", y su autor es el Teniente D. José Román del Alamo Velasco

Don Julián Fortea Selví nació en Camarena (Teruel) el día 8 de Marzo de 1845. Su vocación militar le llevó a sentar plaza como voluntario en el regimiento de Borbón. Hizo la campaña del Norte en la que por méritos de guerra conquistó dos ascensos.
Más tarde, en estas islas, tomó parte en las operaciones de la Paragua y en 1882 entró en la Guardia Civil en donde prestó grandes y valiosos servicios, entre ellos la captura de una partida de malhechores que en septiembre de aquel año apresara un convoy en las cercanías de Manila. En esta ocasión luchó cuerpo a cuerpo con el cabecilla Raimundo Cecilio y con dos partidarios hiriendo al primero y desarmando personalmente a los tres.
En 1883 regresó a la Península, volviendo otra vez a Filipinas, cuando se manifestaron los primeros chispazos de la insurrección.
Fue nombrado entonces gobernador político-militar de las islas Batanes con residencia en Santo Domingo de Basco en donde se estableció con su esposa, cinco hijos de corta edad y dos sobrinas.
Fue allí, en aquellas pequeñas y apartadas islas donde la Providencia deparó que el nombre de España quedase para siempre esculpido en sus rocas por el heroísmo sereno y consciente de aquel español estoico.
En 1898 al declararse la guerra entre España y Estados Unidos, estas islas quedaron totalmente desguarnecidas e incomunicadas, Fortea no tenía fuerza alguna a sus órdenes. Previendo el peligro trató, sin embargo, de organizar una milicia indígena, auxiliado por los españoles don Rafael Romero, interventor de Hacienda, y el médico don Marcial Moreiras, pero bien pronto, al llegar las noticias del triunfo de la revolución filipina en el centro y norte de Luzón, los indígenas le abandonan. En un acto de valerosa serenidad, Fortea, seguido de sus dos auxiliares, intentan contener la iniciativa rebelde de los isleños arengándoles conciliadora y amistosamente, pero éstos, ya manifiestamente hostiles, hacen armas contra los españoles, hiriendo a Romero y haciéndole prisionero en unión de Moreiras.
 Fortea logra retirarse ileso a la casa-gobierno. Reúne en ella sus huestes, las más fantásticas y maravillosas huestes que haya mandado jamás capitán alguno: una mujer, cinco niños y dos niñas. ¡Brava guardia!. Fortea arma y arenga a sus soldados. Los más pequeños, cuyas débiles manos no pueden levantar el fusil, se encargan del reparto de las municiones, los mayores se ciñen bizarramente las cartucheras y aquella tropa formidable, animada por el aliento heroico que su capitán les comunica, se apresta a la defensa.

No se hace esperar la acción de los revolucionarios, quienes, no pudiendo sospechar que el indefenso gobernador trate de resistir, le intimidan varias veces a que se rinda, entregue las armas y la casa-gobierno. A estas intimaciones contestó Fortea, primero con razones negativas, después con el fuego de sus armas.
El bravo comandante no quiere rendirse. Los rebeldes, dueños de la población y alzados todos en armas, le ponen cerco y le atacan empezando el sitio más desigual y sin ejemplo que registra la larga historia de las guerras de España. Acometen los sitiadores con furor; contestan los sitiados con serena calma, al fuego con el fuego. Los pequeños combatientes apostados por Fortea en los sitios estratégicos de la casa, resguardados y atrincherados lo mejor posible se dirigen a sus tiros sobre los puntos que el jefe indica, cayendo muchas veces arrastrados por el retroceso de las armas.
Sugestionados por la calma heroica de su padre en quien fían ciegamente, los pobres niños se baten de entusiasmo. La lucha enardece a los sitiadores y en el estruendo de las descargas la casa tiembla envuelta en humo y el pavimento se cubre de astillas y del yeso de las paredes. Fortea atiende a todos los lados, se multiplica, anima tranquilo imperturbable, a los suyos y a los gritos e imprecaciones de los de fuera contesta con un silencio trágico.
La esposa del héroe no quiere dejarle solo, le sigue a todas partes, trata inútilmente de alejarle de los sitios de mayor peligro y mientras alienta valerosa a sus hijos contiene sus lágrimas pidiendo a Dios en rezo callado y fervoroso la salvación de todos.
Así transcurren las horas crueles, las horas eternas, durante varios días.

En una de las treguas, el enemigo, asombrado de tan tenaz defensa trata de explorar el interior de la casa-fuerte. Trepando por el alto ramaje de los arboles que frente a la casa se alzan, varios soldados atalayan las ventanas y el cuadro dramático que en el interior contemplan les espanta y emociona. Fortea en el centro de la habitación tiene a sus pies a toda su familia pidiéndole arrodillada que la salve y que se salve entregando el fuerte. La esposa le abraza sollozando; le muestra desesperada a los pequeñuelos. Fortea hosco imponente con la llama del dolor en los ojos resiste en silencio la horrible lucha interior que despedaza su corazón; aparta suavemente a los suyos, les arenga y les señala de nuevo los puestos de combate. Es necesario esperar, luchar, luchar más…
Atónitos comunican los indígenas a sus jefes lo que han visto y éstos, creyendo debilitado el tesón del padre por el llanto de los hijos, que se oye desde la plaza, destacan un sargento con bandera blanca, como parlamentario. En vano ruega el emisario al español que se rinda, diciéndole que los soldados indígenas no tienen queja de su mando, que será respetado y que se le ofrece una capitulación honrosa para él, para su familia y para todos los españoles residentes en las islas Batanes.
Fortea, asomado a la ventana, acalla las súplicas de su esposa y contesta al mensajero:

- “Sargento; agradezco sus intenciones. No puedo escuchar la voz de los rebeldes. Mi deber me lo impide “– Insiste el emisario en su demanda y la voz enérgica de Fortea le hace retirarse.

La llegada imprevista de un vapor apresado por los revolucionarios engrosa con fuerzas tagalas bien armadas las huestes de los sitiadores. El contratiempo es terrible, pero el indomable aragonés no cede. La lucha se reanuda. Al enemigo le irrita la brava tenacidad de aquel viejo soldado que consideran loco. Desean ocupar inmediatamente la fantástica fortaleza, pero la empresa no es fácil mientras el pecho del héroe aliente.
Furiosas atacan todas las fuerzas revolucionarias acribillando la casa a balazos, honrando cien veces la bandera que ondea en lo alto. La música metálica de las balas hiende, rasga y abrasa los aires.

El instinto de conservación y la fuerza alentadora de su padre transforma en el interior de la casa a aquellos niños-soldados en cautos y serenos defensores que procuran aprovechar los tiros. Su madre les besa y les anima. Fortea dispara su fusil desde los puntos más vulnerables. Las fuerzas tagalas bien disciplinadas van cerrando el cerco haciendo el fuego por descargas, dispuestas a no cejar en la acometida, a tomar la casa gobierno por asalto en aquella misma noche del 18 de septiembre.

¡Trágica y memorable noche! El fragor del combate enloquece a los sitiados; entre besos y lágrimas disparan sus armas, pero las fuerzas, al fin decaen, los brazos desobedecen y aquellos niños heroicos se rinden en el regazo de su madre desolada. Las niñas rezan llenas de terror, pidiendo a gritos a su padre que no las abandone. Pero él, el viejo león, no oye nada; ya no se oculta, ya no se resguarda; dispuesto serenamente al sacrificio, con el solo deseo de salvar la vida de aquellos pedazos de su corazón, quiere entregar la suya cuanto antes. Con augusta abnegación de mártir, va en busca de la muerte, única liberación con honor. Dispara sin cesar desde las ventanas sobre el enemigo que se llega audazmente hasta las puertas del fuerte. Una bala le alcanza en el pecho pero sigue haciendo fuego y cuando su esposa horrorizaba, loca, trata de abrazarse a él, frente a una lluvia de plomo. Fortea la rechaza y entonces otra bala perfora mortalmente aquel pecho poderoso.
Un grito de angustia anuncia a los sitiadores que el león ha caído. La familia le arrastra hacía el centro de la estancia mas resguardada. ¡Momento pavoroso, momento cruel en que todo calla y los corazones sangran! De pronto una explosión de noble anhelo de venganza impulsa a los hijos a disparar rabiosos sus armas. Su madre les acaudilla trasfigurada.

- “¡No quitéis la bandera! “ — les grita Fortea agonizante— “¡Mirad si están bien cargados de fusiles“!

– “¡No quitéis la bandera!-“repite entre estertores al entrar su espíritu glorioso en la Eternidad a las tres de la madrugada, entre el estruendo del combate, reanudado con mayor furia….
La ideal compañera recoge de los labios del héroe el último suspiro y con él su temple indomable.
Al nacer el nuevo día los sitiadores rendidos apagan sus fuegos pero los defensores ocupan sus puestos y la bandera continua enhiesta en lo alto de la casa. El panteón del héroe quedaba custodiado por la heroína, la brava castellana Dª Ascensión García San Martín, viuda de Fortea.
Cuando después de algunas horas esta valerosa mujer, falta ya de municiones, agotadas las fuerzas físicas, aceptó las proposiciones de honrosa capitulación ofrecidas por un parlamentario, los revolucionarios penetraron silenciosos y emocionados en la casa del gobierno. Al poner el jefe filipino su planta en ella, atónito dudaba de lo que veían sus ojos: una mujer y siete niños rodeando armados el cadáver de su capitán. Con generoso impulso dispuso allí mismo que se procediese al entierro de Fortea con todos los honores militares y que no se arriase la bandera española mientras el cuerpo no recibiera sepultura. “Como prueba de admiracion a un “hecho de tanta bravura,

miércoles, 25 de enero de 2012

ESPAÑOLES EN EL TERCER REICH 3ª Parte



No solo en el ejercito de tierra, participaron españoles, tambien en el aire y en el mar estuvieron presentes nuestros voluntarios

En la Luftwaffe
El equivalente a la DEV en el arma aérea fueron las oficialmente denominadas Escuadrillas Expedicionarias, más conocidas como «Escuadrillas Azules», que se incorporaron a la Luftwaffe entre 1941 y 1943. Al tiempo que las autoridades españolas negociaban con las alemanas la compra de modernos aparatos y las patentes de otros, se organizó un contingente de pilotos españoles para participar en la campaña de Rusia que aprenderían las técnicas y tácticas de combate de los pilotos de caza de la Luftwaffe.
Siguiendo el ejemplo de la Legión Cóndor, se organizaría una escuadrilla que incluiría su escalón de tierra (unos 125 hombres) y cuyos componentes irían rotando tras un determinado periodo de servicio. La 1ª Escuadrilla se organizó al mismo tiempo que la DEV y se compuso de 17 veteranos pilotos de la Guerra Civil Española. Trasladados a Alemania, el 27 de julio iniciaron un curso de instrucción en la escuela de caza de Werneuchen y que se prolongó hasta finales de septiembre. Una vez lista fue equipada con Me 109E y adscrita a la Jagdgeschwader 27 como escuadrilla independiente (15/JG27). El 2 de octubre comenzó a operar en el frente de Moscú. Esta escuadrilla entabló 94 combates aéreos (de 460 misiones), obtuvo seis victorias y sufrió seis bajas (cinco muertos o desaparecidos). Regresó a principios de marzo de 1942, cuando marchaba a Werneuchen
la 2ª Escuadrilla.
Esta escuadrilla permaneció en instrucción hasta mediados de junio y entre sus 19 pilotos había menos veteranos de la Guerra Civil. Comenzó sus operaciones a finales de junio encuadrada en la Jagdgeschwader 51 Mölders también como independiente (15/JG51) y con base en Orel. Sus cifras fueron: 117 combates (de 1.312 misiones), 13 victorias y dos bajas.
Durante el año 1980-81. La 3ª Escuadrilla se comenzó a organizar en julio de 1942 en España y fue entrenada por los veteranos de la 1ª Escuadrilla antes de marchar a Francia, donde recibió un corto curso de instrucción de la Luftwaffe. La componían 20 pilotos, la mayoría inexpertos en la caza, que relevaron a la 2ª Escuadrilla en diciembre de 1942. Combatió en 112 ocasiones (de 1.716 misiones), obtuvo 62 victorias y sufrió seis bajas. Entre sus componentes estuvieron dos de los tres «ases» de las escuadrillas expedicionarias: Gonzalo Hevia (11 derribos) y José Ramón Gavilán (9 derribos). En estos mejores resultados tuvieron influencia dos hechos: a los tres meses de estar en Rusia la escuadrilla fue reequipada con FW 190A y la utilización de los radares que la Luftwaffe había comenzado a desplegar en este frente.
La 4ª Escuadrilla relevó a la anterior en julio de 1943, y como ella había recibido un entrenamiento básico en España y un cursillo breve en Francia. Sus datos fueron 277 combates (de 1.918 misiones), 74 victorias y diez bajas. En ella voló el segundo «as» español: Mariano Cuadra (10 derribos). La 5ª Escuadrilla partió de España en diciembre y relevó parcialmente a la 4ª Escuadrilla en febrero de 1944. Un mes más tarde, la unidad recibió la orden de repatriación al mismo tiempo que la LEV. En ese breve espacio de tiempo, sólo volaron dos terceras partes de sus pilotos que no consiguieron ninguna victoria y sufrieron una baja. Esta última escuadrilla voló Me 109G. La Luftwaffe concedía la calificación de experte a aquellos pilotos que derribaban a más de cinco aparatos enemigos. Así, mientras los pilotos alemanes que alcanzaron esta distinción fueron el 12% del total, la proporción entre los españoles de las escuadrillas expedicionarias alcanzó el 15%. Fueron, finalmente, estos pilotos españoles quienes desarrollaron la moderna arma de caza de la aviación española al aplicar las técnicas y tácticas que habían aprendido tras su experiencia con la Luftwaffe en el frente del Este.


En la Kriegsmarine La participación de marinos españoles en la Kriegsmarine obedeció a motivos diferentes de los voluntarios del Heer, de las Waffen-SS o de la Luftwaffe. En 1939 las autoridades españolas diseñaron un plan de rearme de la armada española que necesitaba de la ayuda alemana para poderse llevar a cabo. Al final, dicho plan se mostró inviable para un país pobre y devastado como la España de aquellos años pero en el verano de 1940, una comisión de la armada española viajó a Alemania con objeto de conseguir la tecnología necesaria para dicho programa de rearme. A cambio de suministro de minerales estratégicos como el tungsteno, el estaño, el aluminio o el cobre, Alemania ofreció los planos y patentes de submarinos, dragaminas y lanchas torpederas, y aceptó el envío de personal español para realizar cursos y prácticas en sus unidades de guerra.
Un primer grupo de marinos españoles llegó al mar Báltico en noviembre de 1942. Allí participó en diferentes misiones de guerra hasta enero de 1943, cuando fue trasladado a diversos centros y unidades de instrucción (entre ellas, el crucero Admiral Scheer). Regresó a España en marzo. El segundo grupo llegó al Báltico en abril de 1943 y participó en acciones similares a las de sus predecesores. Además, durante los meses de junio y julio de 1943 recibieron su adiestramiento en la base naval de Swinemünde las tripulaciones de seis lanchas torpederas Schnellboot S-38 cedidas a la armada española. El total de marinos españoles que pasaron por la Kriegsmarine fue de unos 134.


Por: Jose Miguel Navajas

martes, 24 de enero de 2012

¿EL CATALAN PERSEGUIDO?

¿EL CATALAN PERSEGUIDO?

Uno, por mucho que lea y busque, no deja de sorprenderse a veces.
Que Franco odiara a los catalanes es una de las mentiras de la transición, explotadas por los nacionalistas para aumentar el victimismo al que nos tienen acostumbrados y buenos réditos les da, tanto dinerariamente como socialmente en Cataluña.
Los que somos ya un tanto viejos, recordamos, por ejemplo, que todos los sábados en pleno Franquismo, se reunían un numeroso grupo de catalanes, en el parque del retiro para bailar la sardana, sin que nadie absolutamente, les molestara, mas bien lo contrario, las autoridades dejaban siempre un par de guardias, para que el publico, siempre numeroso, no entorpeciera los bailes y tuvieran siempre el espacio necesario. También recordamos los castellets, que organizaba la organización sindical y se veían por todo Madrid (por cierto, hace muchísimo que no los he vuelto a ver en Madrid)
Pero lo que ni imaginaba, es que se llegara a condenar a alguien por atacar al catalán. Cual ha sido mi sorpresa al descubrir una noticia antigua, que hace referencia precisamente a esto.
Como no podía ser de otra manera os la COPIO-PEGO  La fuente es http://www.patriotas.es/

Fijaos en la redacción de la noticia por La Vanguardia:

La Sala Segunda del Tribunal Supremo ha dictado sentencia por la que se confirma la que en su día pronunciara el Tribunal de Orden Público, que condenó a don Néstor Lujan Fernández, a 8 meses de prisión menor y multa de 10.000 pesetas por un delito de propaganda “ilegal” (sic).
La sentencia recurrida declaraba probado que en el número 1.577 del semanario «Destino», que dirige el encausado, correspondiente al 28 de octubre de 1967, se publicó en la sección Cartas al director una misiva bajo el título «El catalán se acaba». Aparecía firmada por Jacinto Pujol Solé, cuya verdadera identidad no se ha establecido, pero que es coincidente con la de una persona real, que ha declarado no tener conocimiento alguno de la carta. En la misma —dice la sentencia— se vertían conceptos de tipo ofensivo para la lengua catalana, cuyo libre uso particular y social se respeta y garantiza.
Contra la sentencia del Tribunal de Orden Público se recurrió, alegando quebrantamiento de forma, con indefensión e infracción de Ley, pero el Supremo ha desestimado el recurso.


Como veis data del año 1967, en pleno Franquismo. Cosas veredes Don Sancho que decía el Quijote.

Manuel Maqueda

lunes, 23 de enero de 2012

AQUEL CAMARADA

 
AQUEL CAMARADA
Aún me parece verlo…
Su recuerdo constante
llena mi pensamiento
y le veo delante
o allá en el firmamento.
Su cara de niño,
su cuerpo ya hecho,
su eterna sonrisa
que se quedó helada
bajo el puro armiño…
Nieve, paz, la nada.
Al salir la aurora
que nació aquél día
cuando nuestra vida
comienza a vivir,
sólo entre mis brazos
aquel camarada
dejó de existir.
Preguntáis: ¿Quién era?
¿Cómo se llamaba?
No sé responder,
sólo se la idea
que en él encerraba,
porque en su insondable
postrera mirada
me lo dijo él.
Se la vi brillante
como aquel lucero
hacia el cual subió;
era un falangista
y aún responde el eco
al ¡Arriba España!
que al morir me dio.
Miré poco a poco:
un no se que extraño
me obligó a rezar;
miré aquellos ojos
que un momento antes
en seminconciencia
debí cerrar.
Luego, al enterrarle
cuando ya para siempre
sus ojos serenos
no volviera a ver,
el yugo y las flechas
que mi novia hiciera
en su pecho de héroe
Deposité.
José María Suasi
Soldado de transmisiones.
Hoja de Campaña nº 19 (16-03-1942)



ENVIO

Dulces novias españolas
de ojos de color de cielo,
de fino cabello rubio,
de trenzas de pelo negro.
Padres que os llenáis de canas
por el hijo que está lejos.
¡Ay viejas madres llorosas
llenas de crespones negros!
Madres del alma española
con reciedumbre de templos.
mujeres que allá, en la Patria,
sufrís, de angustia, desvelos.
Va a vosotros mi plegaria
para infundiros alientos,
para daros alegría
en la hora del desconsuelo.
Si caemos en la lucha,
si dormimos sobre el hielo,
si sufrimos desventuras,
somos heridos o enfermos,
o si, porque Dios lo quiere
nunca a España más volvemos,
¡no lloréis, madres de España!
mezclad los crespones negros
con el rojo de la sangre
de los hijos que cayeron
y como pregón de Gloria,
lanzadlo a los cuatro vientos,
gritadle a la Patria toda,
habladle así al mundo entero,
dad vergüenza a esa canalla
de ambiciosos y logreros,
que, Madres de falangistas
que estén vivos o hayan muerto,
con el dolor angustioso
que laceró vuestro cuerpo,
disteis a España Titanes,
disteis a luz un Lucero,
disteis cuerpos a la tierra,
y disteis almas al Cielo,
y sois Maters Dolorosas
que no lloran sin consuelo
porque el consuelo mayor
es Despertar de un Imperio
.

Agatángelo Soler LLorca. Frente ruso, 21 de noviembre de 1941.